Bienvenido al Palacio de los Normandos de Palermo y su Capilla Palatina.
El Palacio normando, también conocido como el Palacio Real, se encuentra en Palermo y hoy es la sede de la Asamblea Regional de Sicilia. El palacio es la residencia real mås antigua de Europa, hogar de los reyes del Reino de Sicilia, la sede imperial con Federico II y Corrado IV y el histórico Parlamento siciliano. En el primer piso del edificio se encuentra la Capilla Palatina construida en el siglo XII. El ala oeste estå asignada al ejército italiano.
Es uno de los monumentos mĂĄs visitados de la isla de Sicilia. Los servicios turĂsticos adicionales son gestionados por la FundaciĂłn Federico II; las entradas principales (las entradas parlamentaria y turĂstica) estĂĄn en la plaza del Parlamento, y en el lado de Piazza Indipendenza. Desde el 3 de julio de 2015 forma parte del Patrimonio de la Humanidad ( UNESCO ) dentro del sitio serial «Palermo ĂĄrabe-normando y las catedrales de CefalĂč y Monreale«.
Es difĂcil no dejarse impresionar por el esplendor de sus mosaicos, que lo convierten en uno de los monumentos mĂĄs visitados de Palermo.
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También conocido como Palacio Real, el Palacio de los Normandos es la residencia real mås antigua de Europa: hoy es la sede de la Asemblea Regional de Sicilia, ademås de uno de los monumentos mås amados de Palermo.
El conjunto de edificios toma la forma de una bifurcaciĂłn volcada, los dos brazos del sur de la bifurcaciĂłn se cruzan con los artefactos de la Capilla Palatina que originan dos grandes patios internos. MĂșltiples estilos se mezclan en los distintos Ăłrdenes y en las numerosas facetas de las distintas perspectivas.
Los estilos romĂĄnico, bizantino, ĂĄrabe, normando, neogĂłtico, chiaramontano, renacentista, barroco mezclan elementos como ensanchamientos, nervaduras, Ăłculos, relieves, arcos, ojivas, sillerĂa, ajimeces simples y falsos, toba combinada con incrustaciones de lava, tejidos, salĂłn de piedra, molduras, almenas, hileras de cuerdas, arcos, tĂmpanos de fuerte impacto sensorial y emocional.
De las cuatro torres normandas originales: la Greca, la Chirimbi, la Pisana, la Joaria, hoy solo quedan las dos Ășltimas, de forma cuadrangular contemporĂĄneas a la Capilla Palatina.
Hay varios patios internos, dos de ellos con logias y arcadas:
El Patio Maqueda es el cruce de las salas principales, alas y lugares:

La torre del homenaje, tambiĂ©n conocida como Torre Santa Ninfa, era un edificio destinado a la custodia de tesoros, un lugar construido por Guillermo II de Sicilia con la contribuciĂłn de los trabajadores pisanos. SegĂșn la tradiciĂłn, en la Ă©poca suaba con Federico II, la torre fue probablemente uno de los lugares de reuniĂłn de la escuela poĂ©tica siciliana y un entorno frecuentado por el propio soberano. El virrey Francesco d’Aquino di Caramanico hizo construir el observatorio astronĂłmico en 1790.
Exteriormente aparece desprovisto de decoraciĂłn, pero es razonable suponer por las huellas visibles que, en las zonas donde los españoles añadieron entrepisos, era enteramente mosaico probablemente con escenas de batallas, siguiendo cĂĄnones que imponĂan una fuerte simetrĂa entre las escenas. representado. IncluĂa la Sala del Tesoro, con puertas de doble acceso, rodeada de pasarelas cubiertas por majestuosas bĂłvedas y las cuatro tinajas tapiadas en el suelo que podĂan contener innumerables piezas de monedas de oro.
La fachada este es el resultado de un importante proyecto de restauraciĂłn neogĂłtica del arquitecto NicolĂČ Puglia en 1835. El mismo Puglia fue autor del proyecto de la decoraciĂłn neogĂłtica de los alzados occidentales hacia 1842. Los interiores incluyen la Sala de Federico, la Sala China y la Sala Pompeya, de la primera mitad del siglo XIX, decoradas con pinturas de Giuseppe Patania y Giovanni Patricolo, habitaciones que componĂan los apartamentos privados de la reina Marina Carolina de BorbĂłn.

Torre Joharia. Torre Joharia o Torre Gioaria -del ĂĄrabe aljawhariyya, enjoyada-, tambiĂ©n conocida como Torre del Tesoro, construida por Roger II de Sicilia. Presenta la mayor cantidad de ornamentos, resplandeciente por la magnificencia de las mĂĄs variadas decoraciones, solĂa frecuentar el rey por el abandono a la ociosidad y quietud. El nivel inferior estĂĄ ocupado por la Sala degli Armigeri. Arriba estĂĄ la Sala dei Venti, al este se ingresa a la Sala di Ruggero.
Torre ChirimbĂ Torre Chirimbi o Torre Carimbri, edificio del rey Guillermo I en Sicilia. Demolido.
Torre griega. Torre Greca o Torre Rossa, también conocida como Torre Kemonia por su posición, construcción construida en ladrillo por obreros griegos, de ahà el nombre, en la fachada sur a instancias del Gran Conde Roger. En 1550 el virrey de Sicilia Juan de Vega la derribó para su restauración.
Ademås se pueden visitar la Sala Roja, la Sala Amarilla, la Sala Verde, la Sala de Hércules (sede de la Asemblea regional) y la Estancia del Rey Ruggero.
En el segundo nivel del Loggiato di Cortile Maqueda se permite el acceso al Piso Parlamentario que, a travĂ©s del Corredor Mattarella, permite el paso entre las habitaciones de los aposentos reales -segĂșn notas documentales, los aposentos de la reina y del prĂncipe heredero- ubicada en el complejo Renaissance, mientras que la Sala dei Venti y la Sala Ruggero se ubican en la Torre Joaria.
Entorno de conexiĂłn de las salas de la primitiva GalerĂa. En la entrada estĂĄ la pintura, Ăłleo sobre lienzo, del pintor siciliano Giuseppe Sciuti de 1901 que representa la AlegorĂa de la agricultura, la industria y la economĂa, a lo largo del camino hay una gran estatua de bronce que representa a ArquĂmedes, obra del artista palermitano Benedetto Civiletti, ejecutado en 1893 por encargo del rey Umberto I. Otra adquisiciĂłn del soberano en la ExposiciĂłn Nacional de Palermo de 1891 es un Ăłleo sobre lienzo que representa la Batalla de Dogali, obra firmada por el pintor romano Cesare Biseo del1887.
SalĂłn del Parlamento conocido como SalĂłn de HĂ©rcules porque los miembros del Parlamento siciliano se reunĂan allĂ en los Ășltimos siglos.
En 1799 Giuseppe Velasco, pintor figurista, por encargo de Fernando III de Borbón decoró las paredes de la sala al temple con algunos de los doce Trabajos de Hércules. En la bóveda se pueden admirar: el Nacimiento de Hércules, la escena en que Hércules se entrega a la muerte siendo quemado en una pira de fuego y la monumental Apoteosis del héroe mitológico griego. Las decoraciones grotescas y los candelabros neoclåsicos pompeyanos fueron pintados por el pintor ornatista Benedetto Codardi. los diputados de la Asamblea Regional de Sicilia, que constituye el órgano legislativo de la región.

La Sala de ArquĂmedes actĂșa como antecĂĄmara de la Sala de HĂ©rcules. La sala toma su nombre de la estatua del mismo nombre, y se obtiene de las antiguas salas medievales que conectaban la escalera de honor con la Sala dei Parlamenti del siglo XVI.
El nombre de la sala deriva de la presencia de 21 retratos colocados en las paredes que representan respectivamente: virrey de Sicilia, lugartenientes y presidentes del reino borbónico de Sicilia y de las Dos Sicilias, primer rey Carlos III de Borbón. También conocido como el Transatlåntico.
Del mismo modo que las colecciones de Paço da Ribeira de Lisboa, el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, el Palacio del Real de Valencia, el Real AlcĂĄzar de Madrid, el monasterio del Escorial de Madrid, el Palacio Real de El Pardo en Madrid, de Villa Gallia de Paolo Giovio en Borgovico, del Palacio de Margarita de Austria en Malinas, de la residencia de Binche, incluso los virreyes y gobernadores de la casa de los Habsburgo comenzaron a amueblar, a partir de finales del siglo XVI, las galerĂas del palacio real de MilĂĄn, el palacio real de NĂĄpoles y Palermo.
La disposiciĂłn de los retratos de la galerĂa de Manuel de Benavides y AragĂłn, Conde de Santisteban, se remonta a tiempos de Bernardino de CĂĄrdenas y Portugal, Duque de Maqueda, e incluĂa treinta y siete retratos de virreyes, de Fernando de Acuña y de Herrera, conde de BuendĂa, hasta el propio Manuel de Benavides y AragĂłn.
La decoraciĂłn original de principios del siglo XVII probablemente fue sustituida, como sugiere la descripciĂłn de la ceremonia nupcial de Donna Giovanna de Austria, hija de Juan de Austria y sobrino de Carlos V de Habsburgo, con Francesco Branciforte, prĂncipe de Pietraperzia. [38] Posteriormente, en 1640, la sala presentĂł un ciclo de frescos que representan las Historias de la vida de San Francisco de AsĂs y San Antonio de Padua, obras de Pietro Novelli, cuyos fragmentos sobrevivientes, transferidos a lienzo, se conservan en elGalerĂa Regional del Palacio Abatellis. Entre las pocas representaciones de Ă©poca de la GalerĂa, la tabla insertada en el cĂłdigo ilustrado » Teatro GeogrĂĄfico antiguo y Moderno del Reyno de Sicilia «, terminada el 1 de mayo de 1686, muestra la sala de la galerĂa en la Ă©poca del Virrey Conde de Santisteban.

La ceremonia de coronaciĂłn de Carlos III de BorbĂłn en Palermo en 1735 documentada por Antonio Mongitore, contempla en la GalerĂa los retratos de los soberanos desde Roger II hasta Carlos II, relegando los retratos de los virreyes de los Habsburgo al resto de estancias del palacio. El noble palermitano Francesco Maria Emanuele Gaetani, marquĂ©s de Villabianca, informa que los retratos de las antecĂĄmaras son los originales recogidos por Manuel de Benavides y AragĂłn. El ciclo actual de la GalerĂa fue renovado en 1738 por Carlos de BorbĂłn quien encomendĂł la tarea de su realizaciĂłn al pintor flamenco Guglielmo Borremans. [31]Entre los retratos de los Gobernadores de Sicilia, en sustituciĂłn del rey que residĂa en NĂĄpoles, podemos admirar:
El friso que marca el perĂmetro de la sala hacia la bĂłveda fue realizado en 1901 por Salvatore Gregorietti y destaca el sĂmbolo de Sicilia, Trinacria y el ĂĄguila del Senado palermitano.


Antigua capilla de Santa Maria Superiore construida por Roberto il Guiscardo y Ruggero I de Sicilia en 1071, convertida para uso profano en 1520. RestauraciĂłn de la Sala delle Quattro Colonna, llamada asĂ en el siglo XVI cuando fue decorada con vidrieras por Simone de Wobreck, autora en 1560 del cuadro Pintura de la isla de Sicilia, obra documentada en el palacio.
DespuĂ©s del asentamiento en 1713, Vittorio Amedeo II de Saboya hizo descubrir el techo colocando la rosa de los vientos en el centro de la bĂłveda del lucernario de madera. El apartamento de los mĂĄrmoles y el de SAR el prĂncipe heredero estĂĄn documentados en Ă©poca borbĂłnica.
Ambiente interior entre los mĂĄs evocadores y fascinantes del Palacio. Incorporada a la Torre Joharia, es contemporĂĄnea, contigua y comunicante con la Sala de Ruggero, sĂntesis del paso de varias culturas. Precisamente la ubicaciĂłn determinĂł las leves intervenciones posteriores. En las paredes hay un Ăłleo sobre lienzo que representa la NegaciĂłn de Pedro, obra firmada y fechada por Filippo Paladini en 1613.

Encargado por Ruggero II d’Altavilla, se creĂł en la Torre Pisana, el ala mĂĄs antigua del edificio con acceso desde la Sala dei Venti. Los mosaicos de las estupendas decoraciones murales fueron encargados por su hijo Guillermo I de Altavilla conocido como il Malo. Probablemente contemporĂĄneos de los ornamentos de las naves laterales de la Capilla Palatina, se basan en el mismo estilo que se encuentra en los ciclos de mosaicos de la iglesia de Santa Maria dell’Ammiraglio llamada «la Martorana» y de la catedral de Santa Maria Nuova en Monreale, pero difieren de Ă©l en tĂ©rminos de temas.
Las columnas de las esquinas delimitan altos revestimientos de mĂĄrmol rematados por grandes superficies de mosaicos de gran valor que representan elementos vegetales (palmeras y plĂĄtanos) y escenas cortesanas y de caza, sĂmbolos del poder normando. Se narran con gran dedicaciĂłn en la ejecuciĂłn de salidas de caza con arqueros y ciervos, representados por pavos reales, cisnes, asĂ como los mitolĂłgicos centauros, grifos y otros animales exĂłticos como leopardos y tigres entre una frondosa vegetaciĂłn, una sutil alusiĂłn al Parque Genoardo., todo en un intento de mostrar una alegorĂa de la corte normanda. Son caracterĂsticas las figuras en pares simĂ©tricos y especulares, arabescos y espirales con efecto caleidoscĂłpico inmersos en motivos fitomĂłrficos y zoomĂłrficos. Las refinadas representaciones con cĂĄnones suntuosos pero con acentos de rigidez, perfilan la clarĂsima matriz greco-bizantina de la obra combinada con la influencia pictĂłrica del Oriente persa.

La decoración central de la bóveda de la sala se remonta a la época posterior de Federico II, como lo demuestra la representación del åguila de Suabia.
Era parte de la GalerĂa Palazzo original. En la bĂłveda, la obra atribuida a Benedetto Codardi que representa: la Apoteosis del trabajo, la agricultura, las artes y las ciencias. La sala fue utilizada para las audiencias de los Virreyes y en la Ă©poca de los reyes Borbones se convirtiĂł en el SalĂłn del Trono. Hoy es un ambiente institucional que se utiliza a menudo para reuniones de lĂderes de grupo.
Otra secciĂłn de la antigua galerĂa utilizada como salĂłn de baile por los Borbones y los Saboya, tambiĂ©n conocida como la Sala de los Espejos, debe su nombre a las paredes cubiertas con damasco amarillo. En Ă©poca española se utilizĂł como salĂłn de fiestas, recepciones y bailes.
Las obras de la bĂłveda fueron realizadas en la primera mitad del siglo XIX por Giuseppe Patania con La entrega de la ciudad por los musulmanes, por Giuseppe Patricolo con la toma de Palermo por los normandos, por Vincenzo Riolo con El regreso de Nicodemo al trono episcopal de Palermo, por respeto y reconocimiento a los valores de la cultura ĂĄrabe, no se representan hechos sangrientos, sino encuentros pacĂficos. Diez bajorrelieves de yeso, probablemente realizados por el siciliano Nunzio Morello, que representan la conquista y entrada victoriosa en la ciudad del conde Roger, completan la decoraciĂłn. La sala es ahora sede de importantes encuentros culturales.

Otra sala del piso parlamentario, lindando con la sala Amarilla. En 1283 Ramon Muntaner da el primer testimonio de la Sala Verde situada en el lateral de la « Porta di San Michele », [35] un entorno destinado a espectĂĄculos pĂșblicos situado donde probablemente estuvo el anfiteatro en Ă©poca romana. Se utiliza como asiento del comitĂ©.
En el primer piso del palacio se encuentra la esplĂ©ndida Capilla Palatina, joya de arte bizantino, dedicada a San Pedro ApĂłstol. Se trata de una basĂlica de tres naves decorada con esplĂ©ndidos mosaicos bizantinos, considerados entre los mĂĄs bonitos de toda Sicilia, y con un maravilloso techo de madera en forma de estalactitas en la que destaca la imagen del Cristo Pantocrator representado en el acto de bendecir.
¥Una visita emocionante que no os podéis perder en absoluto durante vuestra estancia en Palermo!
El palacio de los normandos es la actual sede de la asamblea Regional Siciliana. No es una casualidad la designación de la localización, ya que en este emplazamiento ubicado frente a la Piazza Della Vittoria, se encontraba el mås antiguo asentamiento de Palermo (Paleópolis).

El palacio de estructura irregular y modificado por sus ocupantes a lolargo de los siglos fue levantado por los ĂĄrabes sobre ruinas pĂșnico-romanas. Los normandos lo ampliaron para convertirlo en la sede polĂtica de su reino.
El posterior desorden polĂtico provocĂł su parcial abandono hasta que los virreyes españoles decidieron utilizarlo como residencia en 1555. De nuevo, se volviĂł a reconvertir su forma, articulĂĄndolo entorno a dos patios, y construyendo la fachada principal que da a plaza Vittoria. A la derecha de esta fachada sobrevive la Ășnica de las cuatro torres normandas, Torre Pisana.
A continuaciĂłn encontramos los restos de la fachada normanda decorada con arcos ciegos.
La Capilla Palatina es el entorno que solo de por si ya se merece una visita a Palermo. Comenzado en 1130, el año de la coronaciĂłn de Roger II como primer rey de Sicilia, se completĂł durante 13 años y se consagrĂł, como lo certifica una inscripciĂłn en la cĂșpula, en 1143. En esta iglesia, definida por Maupassant como…
âla mĂĄs bella joya religiosa soñada por el pensamiento humano â,
Guy de Maupassant
…se produce la fusiĂłn de los mĂșltiples caracteres de los que se formĂł Sicilia: el europeo, el siciliano, el bizantino, el ĂĄrabe, traducido a tĂ©rminos visuales.


Con acceso desde la logia del primer nivel del Patio de Maqueda, se presenta la Capilla Palatina. BasĂlica de tres naves dedicada a los Santos Pedro y Pablo, lugar de culto construido a instancias de Roger II, consagrada el 28 de abril de 1140, con las funciones de capilla privada de la familia real.
La cĂșpula, las paredes del crucero y los ĂĄbsides estĂĄn completamente decorados en la parte superior con mosaicos bizantinos, entre los mĂĄs importantes de Sicilia, que representan a Cristo PantocrĂĄtor, los evangelistas y varias escenas bĂblicas.
Los mosaicos de dataciĂłn mĂĄs antiguos son los de la cĂșpula, que datan de la construcciĂłn original de 1143. Junto a Cristo PantocrĂĄtor se representan las jerarquĂas de ĂĄngeles y arcĂĄngeles, profetas, santos y evangelistas. En los arcos del presbiterio, las representaciones de la AnunciaciĂłn, de la PresentaciĂłn en el Templo, en la pila del ĂĄbside el Cristo bendiciendo. Los mosaicos con las inscripciones en latĂn que adornan la nave central son de Ă©poca posterior (alrededor de 1154-66), representaciones de episodios tomados del Antiguo Testamento, mĂĄs tarde los de las naves laterales, con las Historias de San Pedro y San Pablo..
Al inicio de la nave se encuentra el imponente trono real revestido de mosaicos, cerca del presbiterio a la derecha el rico ambĂłn de mosaicos sostenido por columnas estriadas, un soberbio candelabro de Pascua (4,50 m de altura), labrado con hojas de acanto con figuras y animales, todo Obras del siglo XII, combinaciones de elementos romĂĄnicos, ĂĄrabes y bizantinos. El techo de madera de la nave central y las vigas de las naves menores estĂĄn decorados con tallas y pinturas de estilo ĂĄrabe. En cada segmento hay estrellas de madera con representaciones de animales, danzantes y escenas de la vida de la corte islĂĄmica. El artesonado emocĂĄrabes de 1143c., tiene inscripciones cĂșficas.
Dañado por el terremoto de septiembre de 2002, fue objeto de restauraciones, que finalizaron en julio de 2008.
Compuesto por mĂșltiples estancias, que se ubican en la planta baja y en el sĂłtano, junto y debajo del Patio Maqueda. En 1553 los virreyes españoles decidieron trasladar su residencia del Castello a Mare al Palacio Real donde se llevaron a cabo importantes reformas. El sĂłtano se utilizĂł como almacĂ©n de municiones. En 1637, el presidente del reino Don Luigi Moncada, duque de Montalto, hizo pintar al fresco el antiguo depĂłsito de municiones a Vincenzo La Barbera, Giuseppe Costantino, Gerardo Astorino y Pietro Novelli, transformĂĄndolo en la sala de audiencias de verano del Parlamento siciliano.
La gran sala sufriĂł una nueva modificaciĂłn despuĂ©s de 1798, cuando bajo Ferdinando di Borbone se convirtiĂł en la sede de los establos. Entre las obras supervivientes, destaca el fresco, ejecutado por Novelli junto con figuras alegĂłricas, que representa a Pietro Moncada, antepasado del duque de Montalto, cuyos fragmentos supervivientes, desprendidos, trasladados a lienzo y restaurados, se pueden admirar en la galerĂa regional de Palacio Abatellis. Hoy las salas albergan exposiciones de arte.
Hay innumerables habitaciones creadas en los distintos niveles de los numerosos edificios. Una pequeña lista de los mås interesantes:


La capilla tiene la forma de una basĂlica occidental de tres naves, dividida por columnas de granito con ricos capiteles corintios dorados.
Siempre de estilo occidental, aunque influenciado por el sabor sureño, los pisos decorados y las incrustaciones de los escalones, de las balaustradas y de la parte inferior de las paredes y el ambĂłn gigantesco (plataforma para las homilĂas), en oro, malaquita y pĂłrfido, y el Candelabro de Pascua, un verdadero bestiario de mĂĄrmol, donado por el arzobispo Ugo de Palermo con motivo de la coronaciĂłn de Guillermo, hijo de Roger II.
Los mosaicos son los productos mĂĄs bellos del arte bizantino, sin igual en ninguna de las iglesias de Constantinopla. Podemos distinguir entre otros al Cristo PantocrĂĄtor de la cĂșpula, los ĂĄngeles que lo rodean y los Evangelistas absortos en sus estudios, los mosaicos mĂĄs antiguos de la capilla.
Finalmente, la tradiciĂłn islĂĄmica estĂĄ representada por el techo de madera de muqarnas (estalactitas), una cubierta impredecible para una iglesia cristiana. De hecho, es el techo clĂĄsico que esperarĂamos encontrar en mezquitas mĂĄs grandes y elegantes y no en una iglesia. Decoraciones intrincadas adornan las estalactitas y, mĂĄs Ășnicas que raras en la historia del arte islĂĄmico, son decoraciones que comprenden figuras humanas.
Los artistas ĂĄrabes, en la atmĂłsfera tolerante de Norman Palermo, se convencieron de aventurar este tipo de figuraciĂłn y, con la ayuda de binoculares, podemos distinguir escenas realistas de la vida cotidiana de dignatarios ocupados y siervas.
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