TERMAS DE CARACALLA

TERMAS DE CARACALLA

Viale delle Terme di Caracalla, 00153 Roma RM, Italia

termas de caracalla en roma

Bienvenido a las Termas de Caracalla, los baños pĂșblicos de la Antigua Roma.

Las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y mĂĄs espectaculares centros termales de la antigĂŒedad.

Construidas entre los años 212 y 216 bajo el mandato de Marco Aurelio Antonino Basiano, mĂĄs conocido como el emperador Caracalla, las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y mĂĄs espectaculares complejos termales de la antigĂŒedad.

Su padre, Septimius Severus, encargó los baños y después de su muerte, el proyecto fue completado por su hijo Caracalla en el año 216 d. C.

A pesar de que hoy sĂłlo quedan muros de ladrillo, fragmentos de mosaicos y grandes bĂłvedas desplomadas, aĂșn se conservan los restos del esplendor que siglos atrĂĄs reinaba en las Termas de Caracalla.

Visitar Las termas de Caracalla eran uno de los pasatiempos preferidos por los romanos del siglo III, que acudĂ­an a ellas con regularidad tanto para mantener su higiene, como para mejorar sus relaciones sociales.

En el vasto recinto que ocupaban las termas, los ciudadanos podĂ­an no sĂłlo utilizar los baños pĂșblicos, sino que tambiĂ©n dedicaban su tiempo a hacer ejercicio, acudir a la biblioteca, pasear por los jardines o rendir culto al dios Mitra y otras divinidades paganas visitando el templo.

EL COMPLEJO DE BAÑOS MAS FAMOSO DE LA EPOCA ROMANA

Las termas constituyen una maravilla arquitectĂłnica teniendo en cuenta la fecha de su construcciĂłn, ya que contaban con efectivos sistemas de abastecimiento de agua, asĂ­ como de calefacciĂłn y desagĂŒe.

mosaicos en el suelo de las termas de caracalla roma

Los hornos de leña que alimentaban los esclavos servĂ­an para calentar los suelos y paredes de las termas, ademĂĄs del agua. 

Revestidas de mĂĄrmol y decoradas con preciadas obras de arte, las Termas de Caracalla fueron las mĂĄs suntuosas que se construyeron en la antigĂŒedad.

Aunque posteriormente fueron superadas en extensiĂłn por las Termas de Diocleciano, Ă©stas no fueron capaces de igualar su esplendor.

Tras permanecer en funcionamiento durante mĂĄs de trescientos años, las termas dejaron de utilizarse de forma obligada en el año 537 dc cuando los acueductos que abastecĂ­an de agua a la ciudad fueron destruidos por los bĂĄrbaros. 

Las esculturas y materiales valiosos que decoraban las termas fueron saqueados y, posteriormente, en el año 847 un terremoto sacudiĂł el edificio destruyendo parte de Ă©l.

Este edificio se encuentra entre los complejos arqueológicos mås monumentales e imponentes de toda la época imperial.

El reinado de Caracalla se convirtiĂł en una Ă©poca de crueldad ausente de la Roma imperial desde quizĂĄs el emperador Domiciano o NerĂłn en el siglo II.

Los bustos sobrevivientes de Caracalla retratan a un hombre ceñudo y decidido capaz de un gran mal.

De hecho, él mató a su hermano menor para asegurar su trono.

Sin embargo, a pesar de sus deficiencias personales, Caracalla demostrĂł ser un administrador apto.

Las ruinas de estos baños son enormes y estĂĄn muy bien conservadas, con muchos fragmentos de mosaicos aĂșn parcialmente intactos.

EL ESPLENDOR DE LAS TERMAS

Los baños de Caracalla se pueden ubicar tomando el viale delle terme di caracalla y la Via Antonina (donde también se encuentran los restos del acueducto Arco del Drusus / Aqua Antoniniana).

Gran parte del arte que se encontrĂł en las paredes y algunos pisos de mosaico se han eliminado y llevado a varios museos de todo el mundo.

El interior del edificio era enormemente rico en color.

Las paredes de mårmol estaban llenas de pinturas y mosaicos, los pisos también eran mosaicos y esculturas pintadas adornaban muchos, si no todos, los nichos.

La estructura aprobĂł 6300m3 de mĂĄrmol y empleĂł a 600 trabajadores de mĂĄrmol y 6,000 comerciantes para trabajar en este proyecto.

Se dice que antes de su muerte, Septimius Severus envió 13,000 prisioneros de guerra de sus campañas en España para nivelar el terreno para los Baños de Caracalla.

Muchas de las esculturas habrían sido a gran escala, por ejemplo el famoso Hércules mås grande que hemos podido constatar, que se encontró en los baños en el siglo XVI y mide 10 pies y 6 pulgadas de alto.

Los baños fueron diseñados con un eje central con la intención de que de un extremo a otro pudieran verse una variedad de estatuas que recubren todo el eje central.

Los baños de Caracalla, como todas las casas de baños en la antigua Roma, incluían tres cuartos de baño fundamentales:

recreacion de las antiguas termas de caracalla
  • Estas habitaciones consistĂ­an en el frigidarium (una piscina frĂ­a),
  • el tepidarium (una piscina tibia)
  • y el calidarium (una piscina caliente).

Estos baños podrían haber albergado hasta 1600 bañistas que podían reubicarse libremente de una piscina a otra.

Las paredes y el piso tanto del tepidarium como del calidarium se calentaron mediante un sistema llamado hipocausto.

El piso se levantĂł y se dejaron espacios entre las paredes para permitir que circule el aire caliente de un horno masivo.

El Tepidarium y el Calidarium se colocaron cerca del horno.

El frigidarium estaba ubicado en el medio del edificio y flanqueado por dos zonas masivas llamadas Palaestra, eran ĂĄreas de gimnasia que estaban abiertas al cielo.

Fue en la Palaestra donde se llevaron a cabo juegos y competiciones, o simplemente un ĂĄrea para correr y entrenar.

Ambas åreas tenían un tamaño de 1,076 x 1,315 pies (328X400m).

El Natatio en la parte posterior del edificio era una piscina olĂ­mpica (80 m de largo) y estaba reservada para actividades recreativas de nataciĂłn.

Los Baños de Caracalla venían equipados con dos bibliotecas y amplios jardines para pasear y disfrutar.

Los baños proporcionaron dos funciones båsicas para los antiguos romanos, eran una necesidad en saneamiento ya que la mayoría de la población de Roma vivía en viviendas llenas de gente sin agua corriente o instalaciones sanitarias y brindaba la oportunidad de socializar.

Las ruinas de los baños de Caracalla son impresionantes y son un magnífico testimonio de la arquitectura romana.

Hay que tener en cuenta los muchos arcos utilizados en todo el edificio para la estabilidad y la estética.

Los baños de Caracalla son de visita obligada cuando visite Roma, incluso en su estado actual, las ruinas nos invitan a vislumbrar su antiguo mundo y al mismo tiempo emanan una inquietud inexplicable.

Los baños de Caracalla son particularmente extraordinarios cuando se iluminan por la noche.

Durante el verano, los baños de Caracalla se convierten en una plataforma para decorados culturales impresionantes: el elegante Teatro dell ’Opera adora celebrar las Ăłperas mĂĄs famosas de todas las estrellas romanas y no romanas aquĂ­.

Las Termas de Caracalla son uno de los mayores complejos termales de la AntigĂŒedad, y el que ha llegado hasta nosotros mejor conservado.

Hoy sĂłlo se ven muros de ladrillo desnudo, grandes bĂłvedas desplomadas y restos de bellos mosaicos, pero la planta del edificio se conserva Ă­ntegra, y sus enormes estructuras de mĂĄs de 30 metros de altura permiten imaginar su antiguo esplendor.

HISTORIA DE LAS TERMAS

  • Primeras termas. El primero en construir unas grandes termas pĂșblicas en Roma fue Agripa (yerno y fiel consejero del emperador Augusto), en el siglo I a.C. Eran Termas de acceso gratuito y se encontraban muy cerca del PanteĂłn, construido tambiĂ©n por Agripa.Medio siglo despuĂ©s, NerĂłn levantĂł en la misma zona unas bellĂ­simas termas, que ofrecĂ­an un diseño mĂĄs racional de los espacios. La excelencia de este nuevo edificio, construido por un emperador odiado por el pueblo, queda atestiguada por la acerada pluma de Marcial: ÂżExiste algo peor que NerĂłn? ÂżExiste algo mejor que sus termas?
  • Su arquitectura. El Ă©xito de las termas se basaba en sus sofisticados sistemas de abastecimiento hidrĂĄulico, calefacciĂłn y desagĂŒe. Bajo el pavimento se encontraba el hypocaustum, donde funcionaba un horno de leña que irradiaba calor al pavimento y a las paredes, y permitĂ­a disponer de agua a distintas temperaturas. Los acueductos, tuberĂ­as, estanques y galerĂ­as necesarios para el funcionamiento de las termas hacĂ­a que fueran extremadamente complejas desde el punto de vista arquitectĂłnico.
  • Las grandes termas. A finales del siglo I y a comienzos del II, los emperadores Tito y Trajano construyeron nuevos complejos termales cerca del Coliseo. Con ellos quedarĂ­a asentado el modelo de las grandes termas imperiales: las estructuras propiamente termales se disponĂ­an en medio de un gran recinto ajardinado, protegido por un alto muro, con espacios deportivos, salas de masaje, bibliotecas, galerĂ­as porticadas, salas de reuniones y todo tipo de facilidades para el ocio.
  • Las Termas de Caracalla se construyeron un siglo despuĂ©s, y resultaron las mĂĄs suntuosas jamĂĄs construidas, revestidas de mĂĄrmoles preciosos y adornadas con gran cantidad de obras de arte. Se inauguraron el año 216, durante el reinado de Marco Aurelio Severo Antonino, conocido en la historiografĂ­a como “Caracalla”, el nombre de una prenda (una capa de origen galo) que Ă©l impuso en Roma como moda, haciĂ©ndola obligatoria para los soldados.Antes de terminar el siglo, Diocleciano levantĂł el Ășltimo gran complejo termal, aĂșn mĂĄs grande que el de Caracalla, pero no tan esplĂ©ndido.
  • Las Termas de Caracalla permanecieron en uso mĂĄs de trescientos años, y fueron abandonadas definitivamente hacia el 537, cuando los bĂĄrbaros destruyeron los acueductos que las alimentaban para tomar la ciudad.
exterior de las termas de caracalla en roma
Vista general de las Termas de Caracalla

LA VIDA COTIDIANA EN LAS TERMAS DE LA ANTIGUA ROMA

La conservaciĂłn casi completa de la estructura de las Termas de Caracalla permite reconstruir con facilidad la vida cotidiana en estos edificios, pero para ello hay que conocer el ritual de un bañista romano y la funciĂłn que tenĂ­a cada sala.

Las termas presentaban una distribución simétrica de los espacios, duplicados a ambos lados del eje central, para facilitar un gran flujo de personas. Los bañistas seguían, de un modo bastante riguroso, el siguiente itinerario, que podían realizar indistintamente por la derecha o por la izquierda:

Plano de las Termas de Caracalla
  1. Vestíbulos de entrada, situados a ambos lados de la natatio.
  2. De ahí se pasaba a los vestuarios o apodyteria.
  3. Lo primero que hacían era ir al gimnasio o palestra, para hacer ejercicio físico.
  4. Acalorados por el deporte, entraban en el laconicum o sudatorio (una estancia de planta oval a temperatura muy elevada) para activar la transpiración.
  5. Después pasaban al caldarium, una enorme estancia circular de 34 m. de diåmetro, cuyos enormes pilares todavía siguen en pie. En esta sala tomaban un baño de agua muy caliente y se restregaban la piel con el strigilum, para eliminar impurezas. Esta operación requería la asistencia de otra persona. Si el bañista no traía consigo un esclavo, se recurría al personal de las termas.
  6. Seguidamente se tomaban baños cada vez mås fríos: en primer lugar un baño templado en el tepidarium.
  7. Y finalmente un baño frío en el frigidarium, donde había cuatro piscinas de agua fría, para tonificar el cuerpo.
  8. El recorrido terminaba en lo que hoy sería una piscina olímpica al aire libre, la natatio, donde se podía nadar libremente.

Después del baño, la gente se reunía en los salones, paseaba por el jardín y por los pórticos sombreados en verano.

DisponĂ­an de tabernas y bibliotecas, y para que no faltara absolutamente nada, dentro de las termas existĂ­a incluso un mitreo, donde ademĂĄs de Mitra parece que se adoraban otras divinidades paganas.

Este plano te permitirĂĄ realizar una visita inteligente de las ruinas, identificando las distintas estancias que vas recorriendo.

Los nĂșmeros hacen referencia al recorrido de los antiguos romanos, que no podrĂĄs reproducir en tu itinerario de visita.

En verano, las ruinas se utilizan para realizar espectaculares actuaciones de mĂșsica y ballet.

Tenga en cuenta que la taquilla cierra una hora antes del cierre del sitio.

Puedes reservar una visita guiada con alguno de los operadores que te ofrecemos mas abajo.

Dirección: Viale delle Terme di Caracalla 52 Tel: 06 3996 7700 Visita el sitio web: Horas: De 9 a. M. A 1 hora antes del atardecer martes a domingo, de 9 a. M. A 2 p. M., Lunes Precio: adulto / precio reducido 8/4 €, gratis 1er domingo de octubre a marzo

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Detalles

Precio:

Precios de las entradas: entrada a los baños 6,00 € / 3,00 €, con entrada gratuita para ciudadanos de la UniĂłn Europea menores de 18 años.

La entrada, vålida durante siete días, también se puede utilizar para entrar en la Villa dei Quintili y el Mausoleo de Cecilia Metella.

La taquilla cierra una hora antes.

Precio:

Horario: Abierto de martes a domingo de 9: 00-18: 30 y lunes por la mañana de 9: 00-14: 00. (Última admisiĂłn una hora antes del cierre).

Calendario:
– 9.00-17.00 del 16 de febrero al 15 de marzo
– 9.00-17.30 del 16 de marzo al Ășltimo sĂĄbado de marzo
– 9.00–19.15 del Ășltimo domingo de marzo al 31 de agosto
– 9.00-19.00 del 1 de septiembre al 30 de septiembre
– 9.00-18.30 del 1 de octubre al Ășltimo sĂĄbado de octubre
– 9.00-16.30 del Ășltimo domingo de octubre al 15 de febrero
– lunes 9.00-14.00

Cerrado el 25 de diciembre, 1 de enero, 1 de mayo

 

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