ATRANI
Atrani, costa amalfitana, Italia, Salerno
Bienvenido a Atrani, nuestro viaje por La Costa Amalfitana continĂșa. A menos de 1 kilĂłmetro del centro de Amalfi, llegamos a uno de los pueblos mĂĄs bellos de Italia: Atrani. Encaramado en la roca y con vistas al mar, ubicado entre las montañas Civita y Aureo, este pequeño grupo de casas te conquistarĂĄ con toda su calidez.
Situada entre el mar y los altos acantilados, descubrimos la pequeña y encantadora Atrani, la ciudad mĂĄs pequeña del sur de Italia por extensiĂłn territorial y solo superada por Fiera di Primiero en toda Italia. Por la encantadora belleza de los callejones, los arcos, los patios, las plazas, las caracterĂsticas “escaleras”, las casas, colocadas una encima de la otra, por el sugerente ambiente de la noche, cuando las luces estĂĄn encendidas, Atrani es se ha utilizado varias veces como platĂł de pelĂculas y comerciales, convirtiĂ©ndose en uno de los pueblos mĂĄs bellos de Italia.
FĂsicamente casi unida a Amalfi, a solo 700 metros, se asienta en una estrecha franja de tierra entre el Monte Aureo y Civita, en la desembocadura del Valle del Dragone. Escondida entre audaces picos rocosos que se ciernen imponentes sobre la ciudad y la pintoresca bahĂa, Atrani es la ciudad costera que, con su estructura tĂpicamente medieval, mejor ha conservado sus antiguas caracterĂsticas topogrĂĄficas, es la Ășnica ciudad de la costa de Amalfi que conserva su antiguo carĂĄcter de pequeño pueblo de pescadores.
Aislada del trĂĄfico de automĂłviles, protegida por sus casas antiguas con balcones floridos, la pequeña plaza de Atrani tiene acceso directo a la playa y al mar, a travĂ©s del antiguo pasaje creado para salvar a los barcos de las marejadas ciclĂłnicas. El respeto y la atenciĂłn a la simple vocaciĂłn original hacen de Atrani un raro ejemplo de desarrollo turĂstico equilibrado.
Las primeras casas dan directamente a la playa, y luego se juntan alrededor de la plaza con la iglesia de San Salvatore y la fuente de piedra, finalmente se elevan hacia el valle y ascienden por las laderas rocosas del cerro, atravesadas por jardines y cultivos. de limones.
La plaza es el verdadero centro vital del pueblo, un lugar de reuniones y entretenimiento: en las mesas de bares italianos y turistas de todo el mundo, comparan sus opiniones, aprenden a conocerse. La Playa Pequeña, adornada con barcos y redes de pescadores en temporada baja, se convierte, en la versión veraniega, en un lugar de encuentro para jóvenes de todas las nacionalidades.
Para los turistas y visitantes, el descubrimiento del dulce paisaje se entrelaza con el testimonio de la historia. La memoria del tiempo estĂĄ en la identidad arquitectĂłnica de esta franja del mundo que, en forma de calles y plazas, habla de sus hechos pasados. Un quid pluris que contribuye a que este pequeño âpuebloâ sea Ășnico y, quizĂĄs, precioso como pocos.
La etimologĂa de Atrani
Se desconoce el origen exacto del nombre Atrani:
- SegĂșn la CĂĄmara derivarĂa del latĂn Ater, Atra, Atrum = oscuro, lĂșgubre, porque estĂĄ encerrado entre dos montañas; – segĂșn Della Corte deriva del Praedium della Gens di atria = PosesiĂłn de los habitantes de Atria; – segĂșn otros autores derivarĂa de Atranes = asentamiento griego.
La historia de Atrani
Fundada junto a Amalfi por nĂșcleos romanos procedentes de Scala en Ravello, con el nombre de Atranum, (= oscura), ha unido estrechamente su historia a la de la RepĂșblica MarĂtima de Amalfi, asumiendo el tĂtulo de civitas. Fue un puerto etrusco o griego hacia el siglo VI: hacia el año 1000 fue ocupado por los normandos y luego por los suevos, los franceses y finalmente los españoles. En estos años, la historia del pueblo estĂĄ estrechamente relacionada con la de la Costa de Amalfi.
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Frecuentada y habitada por las familias mĂĄs nobles de la RepĂșblica de Amalfi, Atrani coronĂł y enterrĂł a los dux en la capilla palatina de la iglesia de S. Salvatore di Birecto; fue saqueada y destruida por los pisanos en 1135 y 1137. En 1734 los Borbones subieron al trono napolitano y con los nuevos regentes se produjo un estallido de cultura y desarrollo. De hecho, a lo largo del valle del Dragone, las fĂĄbricas de papel, las fĂĄbricas textiles y, sobre todo, las fĂĄbricas de pasta proporcionaron a la ciudad un comercio mĂĄs floreciente.
El famoso filĂłsofo alemĂĄn Walter Benjamin, que visitĂł la Costa Amalfitana en 1924, quedĂł especialmente impresionado y la describiĂł asĂ:
“La escalera barroca curvada ligeramente ascendente hacia la iglesia. La puerta detrĂĄs de la iglesia. Las letanĂas de las ancianas en la avemaria: propedĂ©uticas a la primera clase de muerte. Si te das la vuelta, la iglesia limita, como el propio Dios, con el mar. (âŠ) Carriles como conductos de ventilaciĂłn. En la plaza del mercado, una fuente. Hacia el atardecer, las mujeres en sus bordes. Entonces, solitario. Un gorgoteo arcaico”.
Walter Benjamin
No muy lejos de la pequeña iglesia de Santa MarĂa del Bando, en la ladera oriental del monte Aureo, hay una sugestiva gruta conocida como la Gruta de Masaniello, porque se dice que el famoso revolucionario, originario de Atrani, se refugiĂł en ella. En 1923, Cornelius Escher llegĂł a la costa de Mauricio, donde creĂł 110 obras que definiĂł como “âŠejercicios prĂĄcticos⊔. Sus obras representan toda la Costa, pero fue Atrani la que ejerciĂł una fascinaciĂłn particular sobre el artista: “el pueblo”, como Ă©l lo llamaba, le atraĂa por la “atmĂłsfera mĂĄgica” de las callejuelas y los callejones, y asĂ “ATRANI, COSTA D’AMALFI” de 1931 y “METAMORPHOSI” de 1939, y la segunda de 1940 que se encuentra ahora en La Haya, en el Correo holandĂ©s.
Los Origenes de Atrani
Los orĂgenes de Atrani aĂșn se desconocen hoy. La investigaciĂłn arqueolĂłgica ha establecido eso en el primer siglo. A lo largo de la Costa de Amalfi habĂa villas romanas, que, sin embargo, estaban cubiertas por el material que, surgido del Vesubio en el 79 d. C., se habĂa depositado en las montañas circundantes y desde allĂ, mĂĄs tarde, se habĂa derrumbado rĂo abajo. En el siglo V d. C., tras las invasiones bĂĄrbaras, muchos romanos que huyeron de las ciudades se refugiaron primero en las montañas Lattari y luego en las costas, donde crearon asentamientos estables. La primera evidencia documentada de la existencia de Atrani estĂĄ representada por una carta del Papa Gregorio el Grande al obispo Pimenio fechada en 596 d.C.
Qué ver en Atrani: Visitas y excursiones
ÂżEl encanto de este pequeño pueblo? Conocer Atrani significa perderse en el pueblo mĂĄs pequeño de Italia por extensiĂłn, una antigua aldea construida en apenas 0,9 kilĂłmetros cuadrados. Atravesada por el rĂo Dragone, cuenta con una pequeña playa protegida desde la que, al atardecer, salen a pescar las barcas de lamparilla, salpicando el mar por la noche con mil puntos de luz.
En el pueblo es realmente difĂcil elegir un itinerario; su singularidad radica en la belleza compacta de la trama urbana, la maraña de callejones, escaleritas y arcos, el contraste de luces y sombras en sus caracterĂsticas plazas, la blancura de las yeserĂas, el color de los jardines y huertos aĂșn dispersos entre las casas. Inmersos en este ambiente, en las siguientes lĂneas indicaremos algunos lugares que ver en Atrani.
Algunas de las cosas que hay que ver en Atrani son por ejemplo la Colegiata de Santa MarĂa Maddalena, la Grotta di Masaniello, con 500 escalones, y la Grotta dei Santi, con hermosos frescos de estilo bizantino.
La Iglesia de San Salvatore De âBirecto construida en el siglo X. La Iglesia tiene planta cuadrada con un pronaos al frente y estĂĄ dividida en tres naves con bĂłvedas de cañón. Originalmente estaba orientado al oeste (con entrada en Via Arte della Lana). En Ă©poca barroca se construyĂł la fachada actual con el reloj, la escalera y el atrio.
En la Ă©poca de la RepĂșblica de Amalfi, la iglesia era la Capilla Palatina donde se coronaba a los Duques y donde se depositaban sus cenizas. Las evidencias mĂĄs antiguas son: una lĂĄpida del siglo XIV. representando a la noble dama atranesa Filippa Napolitano; una losa de mĂĄrmol del siglo XII. que representa dos pavos reales.
El pavo real, sagrado para Juno, fue venerado por muchos pueblos orientales: como sĂmbolo de vanidad y orgullo, representaba bien las cualidades preponderantes de los nobles de Amalfi; sin embargo, tambiĂ©n era un sĂmbolo de resurrecciĂłn; las puertas de bronce, realizadas en 1087, donadas a la iglesia por el noble atranese Pantaleone Viarecta, el mismo que habĂa enviado la puerta de la catedral de Amalfi veinte años antes.
Divididos en paneles de valioso valor artĂstico, contienen la efigie de Cristo, la de la Virgen y algunos santos. Actualmente se conservan en la iglesia de Santa Maria Maddalena.
La “Piazzetta” de Atrani (Plaza Umberto I)
La Piazzetta es el corazĂłn de la ciudad, un maravilloso patio urbano donde habitantes y turistas de todo el mundo se reĂșnen desde primera hora de la mañana hasta Ășltima de la noche entre las mesas de los bares y restaurantes o sentados en las escaleras de la iglesia de San Salvatore. RelĂĄjese mientras bebe y come las especialidades locales en los excelentes restaurantes, todos ellos a poca distancia del mar, que se puede ver desde los arcos que bajan a la playa.
El pueblo de Atrani se desarrollĂł en torno a las numerosas iglesias presentes en el territorio del municipio; sus iglesias siguen siendo hoy en dĂa los lugares mĂĄs bellos para visitar, tanto por las obras artĂsticas como, sobre todo, por el encanto y el panorama de los lugares donde fueron construidas.
Iglesia de S. Salvatore de Birecto
La iglesia es lo primero que se observa al llegar a la Piazzetta de Atrani. Es el lugar donde se coronaba a los Dux, mediante la imposición del gorro ducal. Fue construida en el siglo X: los elementos mås importantes son el pequeño campanario sobre el reloj de la fachada de la iglesia y una puerta de bronce de 1087 donada por un rico comerciante, y un plutón de mårmol del siglo XII que representa una escena alegórico-celebratoria con dos pavos reales en relieve con un årbol en el centro.
Iglesia de la Inmaculada ConcepciĂłn
Contiguo a la iglesia de San Salvatore de Birecto, consta de una sola nave con bĂłveda de cañón. Curiosamente, el altar mayor, de mĂĄrmol policromado, estĂĄ orientado al oeste, al contrario del modelo medieval. Incrustada en la pared encontramos una urna cineraria romana utilizada como depĂłsito de agua. Originalmente se le destinaron las puertas de bronce de la iglesia de San Salvatore de âBirecto.
Colegiata de Santa Maria Maddalena Penitente (PATRONA DE LA CIUDAD)
La colegiata de Santa MarĂa Maddalena fue fundada en 1274 sobre las ruinas de una fortaleza medieval por iniciativa de los atraneses, que querĂan agradecer a la santa por haberlos liberado del asentamiento en la ciudad de una colonia de soldados sarracenos. Con el tiempo, la iglesia ha sufrido un considerable trabajo de restauraciĂłn.
En 1570, amenazando la ruina y al borde del colapso, se resolvió gracias a los fondos recaudados con impuestos especiales sobre la importación de trigo y la exportación de artefactos. El edificio sufrió una segunda intervención casi un siglo después, precisamente, en 1669.
En esa ocasiĂłn tambiĂ©n se reparĂł la sacristĂa y se le dotĂł de un contrafuerte exterior. En 1753, a medida que la poblaciĂłn crecĂa, la iglesia se ampliĂł y embelleciĂł con donaciones de ciudadanos privados, ademĂĄs del aporte del regimiento municipal. Fue con motivo de estas obras que se derribĂł definitivamente el fuerte con el fin de recuperar el espacio necesario para la ampliaciĂłn.
Recientemente fue modernizado por el arquitecto Lorenzo Casalbore de Salerno. El templo tiene la particularidad de estar dotado de dos transeptos, uno de los cuales estĂĄ cubierto con bĂłvedas cubiertas exteriormente con mayĂłlica, el otro en cambio tiene una cubierta plana, entre las numerosas estatuas, ubicadas en las diferentes capillas laterales, y las pinturas del siglo XVIII / XIX destacan: “La Virgen Pastora” (preciosa escultura de 1789); “La incredulidad de Santo TomĂĄs” (obra del artista salerno del siglo XVI Andrea Sabatini). La fachada de la iglesia se considera “el Ășnico ejemplo de RoccocĂČ en la costa de Amalfi (Schiavo).
Desde la terraza de la sacristĂa (de nuevo segĂșn Schiavo) se domina el golfo de Salerno como desde el Belvedere de Villa Cimbrone (Ravello). Finalmente, el campanario altĂsimo, con su toba marrĂłn, recuerda al de la Madonna del Carmine en NĂĄpoles.
Iglesia de San Michele Arcangelo (“Camposantino”)
Conocido como S. Michele Fuori le Mura, porque se encuentra fuera de las antiguas murallas de la ciudad, cerca de la Puerta Norte, en la frontera con Ravello. Fue construida entre los siglos XI y XII. (Salazaro), obteniéndolo de una cavidad del monte Civita. Se accede a él a través de un tramo de escaleras en cuya parte superior se encuentra el campanario, bajo el que pasa la calle peatonal. El interior de la iglesia, de forma trapezoidal, muestra los muros inclinados de la roca, ocupados en longitud por tumbas.
De hecho, la iglesia fue utilizada como cementerio (hasta 1927) y fue una verdadera fosa comĂșn con motivo de la peste de 1656. En el altar, de estilo barroco, hay una pintura de Cretella de 1930 que representa al Santo Guerrero. A la izquierda del altar, una escalera conduce a una pequeña capilla, muy similar a la capilla III de la abadĂa de Santa Maria Oleari (Maiori).
Torre dello Ziro (Municipio de Scala)
La fortaleza ubicada en Monte Aureo, domina las ciudades de Amalfi y Atrani y se eleva en el territorio de Scala. Se desconoce la fecha determinada de construcciĂłn, pero la huella aragonesa sugiere el siglo XV. La torre no tiene entradas y se supone que se utilizaron escaleras elevadas para acceder a ella. La estructura, flanqueada por baluartes y torreones, estaba en comunicaciĂłn con otro castillo ubicado al norte, cerca de Pontone.
Las ruinas del castillo todavĂa se pueden ver hoy. El nombre Ziro deriva: de Siri, que son los tanques excavados en el suelo y sellados hermĂ©ticamente, con los que se equipĂł la torre; de San Salvatore “de Ciro”, que era un asentamiento ermitaño de roca situado debajo de la torre.
La fama del edificio estĂĄ vinculada a la historia de Giovanna la Pazza: Giovanna d’Aragona era la hija ilegĂtima de Enrique, Ă©l mismo hijo ilegĂtimo de Fernando I de AragĂłn. A los doce años, en 1490, se casĂł con Alfonso Piccolomini duque de Amalfi, quien, en 1498, la dejĂł viuda y madre de dos hijos al frente del Ducado, que en ese momento se encontraba en malas condiciones econĂłmicas.
La joven puso de nuevo en pie al Ducado y contra la voluntad de los hermanos se casó con Antonio Bologna, su mayordomo, con quien vivió una contundente historia de amor cuya intensidad abundan las crónicas de la época. Los hermanos se comprometieron a reprimir el escåndalo y, tras alternar hechos y fugas atrevidas, encarcelaron a Giovanna (ahora apodada la Loca) y a sus hijos en la Torre dello Ziro.
AquĂ los dejaron morir de hambre o, segĂșn las crĂłnicas mĂĄs acreditadas, masacrados mientras Bolonia era apuñalada a manos de asesinos.
Estos hechos inspiraron a Matteo Bandello en el XXIV de sus cuentos de los que se extrajeron dos tragedias: âLa duquesa de Amalfiâ de john Febster; âEl Mayiordomo de la Duquesa de Amalfiâ de Felipe Lope de Vega.
Iglesia de la Madonna del Carmine
Construida en 1601 por iniciativa de Scipione Cretella y Giambattista Vollaro, la iglesia tiene una fachada bastante simple; el campanario construido en estilo morisco es valioso. El interior, decorado en estilo barroco, consta de una sola nave con bĂłvedas de cañón. En el altar hay un fresco del siglo XV que representa a la Virgen, que segĂșn la tradiciĂłn deriva de un santuario que ocupaba el lugar de la iglesia.
El edificio alberga un belĂ©n del siglo XVIII, montado durante las vacaciones de Navidad, cuyos personajes son reproducciones fieles de los hombres y mujeres atraneses de la Ă©poca. La ubicaciĂłn y el tamaño de las estatuillas son directamente proporcionales a la riqueza de la persona representada: fueron los propios ciudadanos quienes encargaron y pagaron los personajes. Luego estaban los plebeyos que, aunque no tenĂan propiedad, ocupaban un lugar destacado en la representaciĂłn: “Catolla”, “Puparuolo”, etc âŠ., eran sus nombres.
Cueva y casa de Masaniello
Cuenta la tradiciĂłn que Masaniello se refugiĂł en esta cueva durante algĂșn tiempo, perseguido por los soldados del virrey de NĂĄpoles. Sin embargo, histĂłricamente se ha comprobado que la casa cercana pertenecĂa a la familia materna de Masaniello, que por lo tanto era mitad atranesa.
Iglesia de Santa Maria del Bando
Construida en el siglo X. en la cima del monte Aureo. Tras restauraciones, realizadas entre los siglos XII y XIII, presenta motivos decorativos propios de esa Ă©poca. La iglesia tiene una habitaciĂłn individual con una pequeña sacristĂa. El suelo, construido en el siglo XIX, es de mayĂłlica cuadrada con motivos geomĂ©tricos, procedente de la Colegiata de Santa MarĂa Maddalena.
La iglesia se llama asà porque cuenta la leyenda que la Virgen concedió el perdón a un hombre desterrado que fue injustamente condenado a la horca. El episodio estå representado en el fresco del siglo XV que corona el altar, donde se representan la Virgen y el Niño y, en el lado izquierdo, un hombre a punto de ser ahorcado.
SegĂșn otra versiĂłn, el nombre deriva del hecho de que desde ese alto acantilado, gracias a una acĂșstica particular, se prohibieron al pueblo los nombres de los electos al ducado. En el interior del edificio se encuentra una urna cineraria de mĂĄrmol blanco, que data de los años de la dinastĂa Julio-Claudio, que perteneciĂł a un liberto de Claudio o NerĂłn.
El epĂgrafe de la urna atestigua la liberaciĂłn que un liberto imperial concediĂł a una mujer que, como resultado, asumiĂł la nobleza de la casa gobernante, convirtiĂ©ndose a menudo en esposa de su amo (prĂĄctica particularmente frecuente en el perĂodo comprendido entre Augusto y Marco Aurelio).
Cueva de los santos
Abajo y no lejos de la torre del ziro encontramos la Grotta dei Santi. Una pequeña cavidad natural, que se abre a una terraza plantada de limones, de perĂmetro cuadrilĂĄtero irregular y paredes decoradas con frescos de estilo bizantino, que datan del siglo XII. y representando a los 4 evangelistas. Esta cueva es lo que queda del monasterio benedictino de SS. Quirico y Giulitta, fundada en 986 por
Borgo Marinaro de Atrani
De la pesca, en el pasado la principal fuente de sustento, la imaginaciĂłn popular ha extraĂdo los “dichos” locales mĂĄs importantes. Estas mĂĄximas de experiencia del pueblo surgen de la observaciĂłn de la naturaleza cĂclica de los fenĂłmenos naturales, en particular, de sus consecuencias sobre la pesca.
A pesar del paso del tiempo, la pesca sigue estando presente de forma significativa en esta actividad en la actualidad: los propietarios electivos de esta actividad son los miembros de la familia Oliva, ahora considerada la Ășltima bandera de los pescadores de Atrani. El mar de Atrani es hermoso y desde aquĂ puedes subirte a un bote, para una excursiĂłn fuera de la costa para perder la cabeza âŠ
ÂĄmira cĂłmo lo encuentras rĂĄpidamente, porque nuestro recorrido por la costa de Amalfi continĂșa!
Como llegar a Atrani
La ciudad estĂĄ unida a la mĂĄs famosa Amalfi, a un kilĂłmetro de distancia.
En aviĂłn: una vez que llegue al aeropuerto de NĂĄpoles Capodichino, hay varias formas de llegar a Atrani. AutobĂșs de enlace o transporte privado a la estaciĂłn de tren de NĂĄpoles. Desde la estaciĂłn de tren de NĂĄpoles, tome el tren o el autobĂșs SITA en direcciĂłn a Salerno. Una vez en la estaciĂłn central de Salerno, tome el autobĂșs SITA (Salerno-Amalfi) y reserve la parada en el gran puente que cruza el pueblo.
En coche: Tome la autopista A3 NĂĄpoles/Salerno. Salida en Vietri sul Mare. Tome la SS163 hasta la ciudad, casi 20 km.
En tren: Frecciarossa o Italo hasta la estaciĂłn de Salerno. AutobĂșs SITA con final en Amalfi. Parada en Atrani.
FERRIES Travelmar
TRANSPORTEPĂBLICO Sita Por carretera se puede bordear la Costa Amalfitana direcciĂČn Salerno si vienes de Napoles o Sorrento, y direcciĂłn Napoles si sales de Salerno
GastronomĂa de Atrani
La tradiciĂłn culinaria retoma, a grandes rasgos, la cocina napolitana, con un amplio uso de los mariscos, en particular el pescado azul, al que, durante el mes de agosto, se dedica una fiesta. La gastronomĂa local tiene su principal caracterĂstica en el entrelazamiento de la fantasĂa con la tradiciĂłn, con la adiciĂłn de algunas incursiones en las tradiciones de las regiones vecinas.
Pero el plato con el que, en la costa de Amalfi, se identifica a Atrani es “o Sarchiapone”
La âsarchiaponeâ es la calabaza larga y verde que se pela y se vacĂa haciĂ©ndola como un canelĂłn rĂgido. Tras esta operaciĂłn, se prepara un relleno que consiste en una mezcla de carne picada, huevos batidos, mozzarella, jamĂłn cocido y salami, todo cortado en trozos pequeños con parmesano, una pizca de sal, pimienta, albahaca y perejil.
Mientras tanto, se prepara una salsa de tomate no demasiado espesa, que se combinarĂĄ con el resto. Una vez rellena la calabaza con la masa antes mencionada, se enharina y frĂe y luego se coloca en una rueda, se sazona con la salsa preparada, albahaca y queso parmesano rallado, se hornea a temperatura media durante 20-30 minutos.
Al final de la cocción ⊠¥el placer estå garantizado!
DĂłnde comer en Atrani
Los numerosos restaurantes de la plaza y de las callejuelas ofrecen la posibilidad de degustar los platos tĂpicos de la costa. Lo mejor del mar Tirreno combinado con los platos tĂpicos de la zona se amalgaman en diversas recetas transmitidas de generaciĂłn en generaciĂłn. Una vez mĂĄs, es posible comer casi en la playa o elegir restaurantes mĂĄs escondidos y comida para llevar en las casas tĂpicas de Atrani.
DĂłnde dormir en Atrani
El pequeño centro ofrece numerosas opciones de alojamiento en instalaciones familiares y de lujo. Paseando por las estrechas calles, año tras año, han aparecido muchos pequeños negocios que encarnan el espĂritu hospitalario de los ciudadanos.
Con vistas al mar, inmerso en la naturaleza o entre los bloques de pisos, cada uno con su propio servicio de hotel. Busque en CostieraAmalfitana.com para encontrar la soluciĂłn ideal para sus necesidades.
Atrani hoy
Hoy en dĂa Atrani es un popular centro turĂstico que ha preservado celosamente su intimidad, a su manera una isla en el mar del turismo de masas, una perla de la Costa Amalfitana. Cada año acoge a muchos turistas que buscan su tranquilidad para pasar unas vacaciones en la Costa de Amalfi. La belleza del casco antiguo encanta a los veraneantes que llegan hasta aquĂ y lo inmortalizan, compartiendo sus rincones mĂĄs secretos en la web y las redes sociales.
Estado de Italia
RegiĂłn de Campania
Provincia de Salerno
Coordenadas 40 ° 38âČN 14 ° 37 âČ
Habitantes 832 [2] (31-5-2020)
Municipios vecinos Amalfi, Ravello, Scala
CĂłdigo postal 84010
CĂłdigo de ĂĄrea 089
Cl. zona sĂsmica 3 (baja sismicidad)
Cl. zona climĂĄtica C, 973 GG [3]
Nombre de los habitantes Atranese
Patrona Santa MarĂa Magdalena
DĂa festivo 24 de febrero, 22 de julio, domingo mĂĄs cercano al 22 de octubre
Eventos en Atrani
Entre las cosas que hay que ver en Atrani destacan sin duda sus fiestas. Destacamos tres eventos Ășnicos que animan la vida de la ciudad cada año: el 22 de julio es el dĂa de la fiesta patronal en honor a Santa MarĂa Maddalena. Las misas solemnes, las procesiones y los espectaculares fuegos artificiales sobre el mar conforman una jornada Ășnica. El dĂa de la fiesta se puede degustar la especialidad gastronĂłmica Ășnica de Atrani, el sarchiapone, una calabaza larga rellena y horneada.
El 1 de septiembre, durante las celebraciones del Año Nuevo Bizantino, Atrani acoge la investidura del Magister de la CivilizaciĂłn Amalfitana y la procesiĂłn histĂłrica. En Nochebuena tiene lugar la tradicional “Calata della Stella”; poco despuĂ©s de la medianoche, miles de personas contemplan cĂłmo la brillante estrella desciende sobre el valle, en medio de una mirĂada de fuegos artificiales disparados desde los tejados de las casas.
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